«A Dios rogando y con el mazo dando»

Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9
La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7

 

A veces recordamos este refrán a alguien que está pasando por un período difícil. Con esta frase tratamos de motivar a la persona a no desanimarse o volverse perezosa, sino todo lo contrario, a desplegar toda su energía para salir de la situación. Luego Dios hará el resto e intervendrá a su favor.

Pero este refrán podría dar la impresión de que el hombre puede hacer algo para obtener la clemencia del Dios santo. Da a entender que las buenas obras son necesarias para ganar el perdón divino y la vida eterna. La Biblia dice lo contrario, pues afirma claramente que el hombre no puede hacer absolutamente nada para obtener su salvación eterna. Dios dice que los hombres están “muertos” en sus delitos y pecados (Efesios 2:5). ¿Cómo podrían hacer algo los muertos?

Tal constatación sería desesperante si Dios no hubiese dado una solución que no exige ninguna participación del hombre, excepto la fe. No espera nada de nosotros, sólo que reconozcamos nuestra incapacidad y confiemos en él. Las faltas y los pecados que nos impedían acercarnos a Dios fueron expiados por Jesucristo, su Hijo. El que acepta para sí mismo el valor de Su sacrificio tiene la seguridad de tener el favor de Dios.

¡Qué gozo cuando comprendemos que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6), pero que mediante la fe tenemos acceso a la gracia de Dios! (Romanos 5:2).

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
La Buena Semilla

Reflexiones


Ver todas

Dirección

Av. 1ra #31, Encanche La Hoz, La Romana, República Dominicana

Teléfono

Desde el interior: 829-638-1414
y desde los Estados Unidos: 305-515-4335

Email

puntodeferadio@hotmail.com

Diseño: cdano.net